LOS CULPABLES DE LA GRIPE PORCINA

viernes 3 de julio de 2009 19:02


La gran amenaza A(H1N1)

LOS CULPABLES DE LA GRIPE PORCINA



No se trata de una maldición del cielo ni de un azaroso dictado del destino. La epidemia de gripe A(H1N1) surgida en México tiene responsables concretos: el primer nombre propio es el de la empresa estadounidense Smithfield Foods Inc., la productora de carne porcina más importante del mundo. Varias investigaciones apuntan a los gigantescos criaderos de cerdos que esta transnacional posee en el pueblito mexicano de La Gloria –cuyas condiciones higiénicas y de hacinamiento son espantosas– como el origen del flagelo.



por Ignacio Ramonet

Director de Le Monde diplomatique, España.





En la ribera texana del ancho Valle del Río Grande, a dos pasos de la frontera con México, se halla Harlingen. En esa pequeña y coqueta ciudad estadounidense, el pasado 5 de mayo falleció Judy Trunnell, una joven maestra de escuela de 33 años que acababa de dar a luz, por cesárea, a una niña radiante y saludable. “Era una persona maravillosa, cálida. Se consagraba a la educación de niños discapacitados”, declararon sus familiares y amigos, que acudieron a su vivienda, situada en una luminosa calle de esa localidad, para expresar su pésame en el funeral (1).

El destino quiso que Judy fuese la primera estadounidense fallecida a causa del virus de la nueva gripe que la Organización Mundial de la Salud (OMS) llama ahora A(H1N1). Un nombre aséptico para evitar el uso de “gripe mexicana”, que contraría a las autoridades aztecas, o de “gripe porcina”, que enfada a los grandes industriales de carne de cerdo.

Sin dejarse distraer por esa astucia terminológica, el marido de Judy, Steven Trunnell, presentó ante un juez, el pasado 11 de mayo, una demanda contra la empresa productora de carne porcina más importante del mundo: Smithfield Foods Inc. Esta multinacional detenta –vía su filial mexicana Granjas Carroll– unos gigantescos criaderos de cerdos cerca de un pueblito de tres mil habitantes, La Gloria, perteneciente al municipio Perote, en el Estado mexicano de Veracruz.

El abogado de Steven Trunnell, Marc Rosenthal, reveló que esa compañía posee más de un millón de cerdos hacinados en las 200 porquerizas situadas en los alrededores de La Gloria. Añadió que los habitantes locales se quejan de la hediondez y de las pésimas condiciones higiénicas de las cochiqueras. La demanda tratará de reclamar daños y perjuicios por “la muerte injusta de Judy, provocada por Smithfield Foods”, y reclamará “unos mil millones de dólares”. Marc Rosenthal (2) se propone denunciar el horror de los insalubres criaderos industriales de puercos y aportar pruebas de que la gripe A(H1N1) tuvo su origen en esas inmundas pocilgas de La Gloria, desde donde se está propagando a todo el planeta.

Paraísos para virus



Aunque la empresa Smithfield Foods niega cualquier relación entre sus instalaciones y la aparición de un foco de nueva gripe a las puertas de sus granjas (3), un informe reciente de GRAIN (4) parece confirmarlo. Los expertos de esta organización no gubernamental alertan que el aumento en gran escala de zahúrdas industriales ha creado las condiciones perfectas para el surgimiento y dispersión de nuevas formas de gripe altamente virulentas. Tales criaderos constituyen bombas de tiempo listas para desencadenar epidemias mundiales. Ya en 2006, unos investigadores del Instituto Nacional de Salud (NIH, por su sigla en inglés) de Estados Unidos habían declarado: “La alta concentración de enormes cantidades de animales apretujados en muy poco espacio facilita la rápida transmisión y mezcla de los virus” (5).

Tres años antes, en marzo de 2003, la revista Science (6) ya había advertido que la gripe porcina estaba evolucionando en fase rápida a causa del aumento del tamaño de los criaderos industriales y del uso generalizado de antibióticos y vacunas. Los virólogos alertaban precisamente a México y a Estados Unidos del peligroso cóctel vírico que estaba por venir (7). Afirmaban lo siguiente: “Parece que después de años de estabilidad, el virus de la gripe porcina de América del Norte se halla en una fase de rápida evolución y cada año produce nuevas variantes”.

Achacaban la fulgurante mutación de los virus a dos causas: el hacinamiento en criaderos insalubres de un número cada vez mayor de cerdos, y la práctica de vacunar a las hembras, ya que la vacuna actúa seleccionando nuevos virus mutantes. Esos dos factores, avisaban los expertos, “aumentan la probabilidad de que emerja un nuevo virus transmisible entre humanos”. Luego, ya sea por los excrementos, el alimento, el agua, o incluso las botas de los trabajadores, el virus se disemina de modo imparable.

En ese mismo artículo, el Dr. Christopher Olsen, virólogo molecular en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Wisconsin, en Madison, hasta se atrevió a profetizar: “Ahora debemos buscar en México la granja donde va a aparecer la próxima pandemia”. (8)

Aunque la OMS, en sus últimos comunicados, no haya confirmado que el brote tuvo ahí su origen, todo indica que esa granja se ha localizado. Y que el infierno de la actual epidemia empezó en La Gloria, a escasa distancia de los criaderos de cerdos de la empresa Smithfield.

Gigante productor de carne porcina, Smithfield Foods Inc. es una de las mayores empresas agroalimentarias del planeta y el número uno mundial de la carne de cerdo. Su sede se encuentra en la ciudad de Smithfield, Virginia, y posee filiales en nueve países a través del mundo. En España, Smithfield Foods controla el 24% del capital de Campofrío, líder español de la producción de carne de cerdo. Campofrío se fusionó, en junio de 2008, con la filial europea Smithfield Holdings (9) del gigante norteamericano para formar una nueva empresa: Group Campofrío (10).

Con una cifra de negocios de casi 12 mil millones de dólares, Smithfield Foods es la tercera compañía estadounidense más poderosa en la producción de alimentos, después de Archer Daniels Midland y de Tyson Foods. En 2008, ocupó el lugar número 222 entre las 500 firmas más importantes del mundo, según la revista Fortune (11). Pero esta compañía, que abastece a las cadenas de comida rápida McDonald’s y Subway, ha sido frecuentemente acusada de contaminar agua, suelo y aire, y de no respetar los derechos de sus trabajadores. En su informe de 2005, Sangre, sudor y miedo. Derechos de los trabajadores en las plantas cárnicas y avícolas de Estados Unidos, la organización no gubernamental Human Rights Watch denunció duramente sus abusos (12). También fue multada, en 1997, con 12.300.000 dólares por violar la Ley de Aguas Potables (13).

Contaminar el Tercer Mundo



Para evitar esas acusaciones, Smithfield Foods trasladó parte de sus criaderos a países como México, Rumania y Polonia, en los que las leyes en favor del medio ambiente son más relajadas o inexistentes, y donde algunos políticos están más dispuestos a dejarse corromper (14). Mediante su filial Granjas Carroll, Smithfield se instaló en la remota zona rural mexicana de La Gloria en 1994, aprovechando el Acuerdo de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá. Allí, gracias a la complicidad de políticos locales, no tiene que preocuparse de ser acusado de violar ley alguna sobre el medio ambiente.

En el interior de barracas con ventilación deficiente e iluminación constante para estimular su crecimiento, los cochinos viven encerrados en jaulas que impiden su movimiento. Son engordados hasta alcanzar unos 120 kilos. Los criaderos son verdaderas ciudades de cerdos, rodeadas de mares de heces y bazofias.

La contaminación provocada y su impacto en la salud de los habitantes vecinos, así como las lagunas en que depositan los desechos animales, propiciaron a partir de 2004 el surgimiento de un movimiento ecologista de protesta. Granjas Carroll respondió reprimiéndolo.

Muchos vecinos de La Gloria y de una decena de comunidades, que viven desde hace años con esa hediondez y respiran día y noche una peste infernal, se unieron para protestar en contra de la expansión de la trasnacional. Organizaron asambleas y marchas, y la empresa los demandó por difamación. Varios activistas fueron reprimidos y procesados, otros detenidos y obligados a pagar una fianza para salir de prisión.

Un corresponsal del diario La Jornada (15), Andrés Timoteo, se desplazó al poblado para describir el ambiente en el que viven los habitantes: “Nubes de moscas emanan de las lagunas de oxidación donde la empresa Granjas Carroll vierte los desechos fecales de sus granjas porcícolas; y la contaminación a cielo abierto ya generó una epidemia de infecciones respiratorias (…) El vector epidémico serían las nubes de moscas que despiden las granjas porcícolas y las lagunas de oxidación donde la empresa mexicana-estadounidense arroja toneladas de estiércol”.

Los habitantes atribuyen la aparición de infecciones a esa polución y al envenenamiento de las aguas y de la atmósfera.

Otro reportero, Jorge Morales Vázquez, contó en Milenio (16) cómo los pobladores llevan años protestando contra la expansión indiscriminada de la empresa porcícola y cómo han sufrido persecución policíaca, represión y amenazas. A su vez, durante su recorrido, el periodista constató “el fétido olor proveniente de las granjas de cerdos que se respira durante todo el día en la pequeña comunidad de apenas tres mil habitantes, así como la existencia de enjambres de moscas que infestan los domicilios de las familias”. Verificó asimismo la proximidad de las “lagunas de oxidación” en las que se someten a un proceso de descomposición aéreo los desechos fecales de los cerdos –que se convierten en gas metano–, responsables del nauseabundo hedor que inunda la zona. El reportero transmitió que se sospecha, además, que haya problemas de filtración a los mantos freáticos. Y pudo observar los llamados “biodigestores”, fosas cubiertas con una puerta de metal, en donde se arrojan los cadáveres de cerdos enfermos o muertos por peleas en las pocilgas.

“En esos agujeros cavados en el suelo –relató– los cadáveres se descomponen, lo que representa una fuente más de contaminación y proliferación de moscas del tamaño de abejas que llaman ‘muerteras’, las cuales, empujadas por el viento, viajan en enjambres hasta La Gloria e invaden los domicilios…” Muchas familias declaran haber sido afectadas por frecuentes dolores de cabeza, enfermedades gastrointestinales y de las vías respiratorias, y han desarrollado diarreas, tos, infecciones de garganta, vómitos y fiebre.



Ocultamiento diplomático



En este lugar, presumiblemente, el virus A(H1N1) saltó de los cerdos a los humanos en algún momento entre noviembre de 2008 y enero de 2009. Y pudo haber comenzado a infectar a grandes cantidades de personas a partir de principios de marzo (17).

Las autoridades federales mexicanas no difundieron públicamente la información. Pero, a fines del año pasado y principios de 2009, el número de enfermos fue tan insólito que varios organismos internacionales de salud empezaron a preocuparse por lo que estaba ocurriendo en La Gloria.

De tal modo que el pasado 6 de abril –o sea, 18 días antes de que el Gobierno mexicano alertara a la OMS de la aparición de un nuevo virus de gripe humana–, la web de Biosurveillance, que pertenece a Veratect (18), Centro del Gobierno estadounidense encargado de la información epidemiológica, reportó que en La Gloria se estaba produciendo una serie de extraños casos de “infecciones respiratorias parecidas a la bronquitis neumónica, con fiebre y fuerte tos” y que “el 60% de los habitantes” padecía de una nueva y atípica enfermedad.

Es probable que el Ejecutivo azteca supiera pronto que un foco infeccioso grave de una gripe desconocida se había producido en el valle de Perote y que, sin que los tratamientos habituales pudieran impedirlo, el mal se estaba difundiendo rápidamente a través del país. Pero no dio la alerta, ni movilizó seriamente a sus servicios de salud y a sus investigadores científicos. Tampoco informó, en ese momento, a la Organización Mundial de la Salud de la gravedad de una situación que se le estaba yendo de las manos.

¿Por qué actuó de ese modo el Gobierno mexicano? Según algunos analistas locales, esa “discreción” se puede explicar porque, cuando surgieron los primeros casos, se acercaban las vacaciones de Semana Santa. Período crucial, en tiempos de recesión, para la industria turística del país.

Pero todo indica que la causa principal de semejante silencio fue diplomática. Se trataba de evitar a toda costa que, por razones de seguridad sanitaria, se pospusiese la visita oficial de Barack Obama, prevista para los días 16 y 17 de abril, que representaba la segunda salida al extranjero del Presidente estadounidense tras su estancia en Canadá en febrero pasado. Para el presidente Felipe Calderón, cuya elección en julio de 2006 fue muy controvertida (19), la visita del mandatario estadounidense era una consagración definitiva. Nada –ni siquiera la amenaza de un nuevo virus devastador– debía retrasarla.

Prueba de lo avanzada que estaba ya por esas fechas la epidemia es que ya había llegado al propio entorno de Felipe Calderón. El arqueólogo Felipe Solís, quien recibió –con Felipe Calderón– en el Museo Nacional de Antropología de México al Presidente de Estados Unidos, estaba contaminado y murió seis días después de la visita del mandatario estadounidense. Un asesor del secretario estadounidense de Energía, Steven Chu, que había ido a México para preparar el viaje del presidente Obama, se contagió también con la nueva enfermedad. El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, reconoció que la esposa, el hijo y hasta el sobrino del funcionario también presentaron síntomas de la nueva gripe (20).

Ante la amplitud que tomaba la pandemia, los servicios mexicanos de salud decidieron por fin actuar enviando muestras médicas tomadas de algunos enfermos de La Gloria a laboratorios de Estados Unidos y Canadá. Fue el Laboratorio Nacional de Microbiología de la Agencia de Salud Pública de Canadá, en Winnipeg, el que detectó el 24 de abril el nuevo virus que contiene elementos de la gripe aviar, de la porcina y de la humana juntos, al analizar una muestra tomada en un niño de cinco años que se había enfermado en marzo pasado.

Ese niño, hoy ya curado, identificado como el primer ser humano infectado por la virulenta cepa de la nueva gripe porcina –el “paciente cero”–, se llama Edgar Hernández y su historia, narrada por The New York Times (21), lo ha hecho famoso en el mundo entero. Edgar ha contado los severos síntomas que sufrió cuando todo empezó en La Gloria el 9 de marzo pasado: su cabeza le ardía, tosía, le dolía la barriga, la garganta y no tenía ganas de comer (22).

Según la revista Science (23), en su artículo difundido el pasado 11 de mayo, se estimaba que el 24 de abril, fecha en que México hizo pública la pandemia, ya presumiblemente había en ese país entre 6.000 y 32.000 casos de gripe porcina, o sea, muchos más que los confirmados por los laboratorios.

Hay poca evidencia de que este brote de gripe A(H1N1) sea, por el momento, más peligroso que las infecciones rutinarias de las cepas usuales de los virus estacionales, que cada año causan la muerte de entre 250.000 y 500.000 personas en el planeta. Sin embargo, según Science, el virus A(H1N1) parece mucho más contagioso que el de la gripe común. Otro elemento preocupante: ataca más a los jóvenes sanos. Por ejemplo, en La Gloria hubo el doble de niños de menos de 15 años contaminados, en comparación con los adultos. Según datos publicados en la web del New England Journal of Medicine (24), el 40% de los afectados tiene entre 10 y 18 años; y apenas el 5% tiene más de 50.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud ha advertido que el nuevo virus aún puede mutar, hacerse mucho más virulento y causar una pandemia que se podría propagar hasta tres veces. La OMS señala que “la gravedad de esta gripe está influida por la tendencia de las pandemias a dar la vuelta al mundo en al menos dos y quizás tres oleadas”.

Actualmente, en el hemisferio austral empieza el período habitual de la gripe, y el virus A(H1N1) podría allí foguearse con los antivirales (Tamiflu) y proceder a una nueva mutación para regresar al hemisferio boreal en octubre próximo en condiciones mucho más virulentas, como lo hizo la terrible “gripe española” en 1918. Todo indica sin embargo que la nueva epidemia será menos severa que la de 1918, aunque algunos expertos estiman que será tan letal como la de 1957 (la “gripe asiática”), que causó más de dos millones de muertos ... Otro riesgo es que el virus se combine con el de la gripe aviar, el temible H5N1 asentado en varios países, y produzca un letal mutante asesino de masas…

Para proteger a sus ciudadanos, los gobiernos del planeta están ahora adquiriendo cantidades importantes del medicamento antiviral Tamiflu (oseltamivir), uno de los pocos tratamientos eficaces (se toma en cápsulas por vía oral) para combatir el virus mutado H1N1, y recomendado incluso por la OMS.



Rumsfeld se enriquece



La historia del Tamiflu, en estas circunstancias, no deja de ser sugestiva. Fue descubierto por la firma biofarmacéutica Gilead Sciences Inc., cuya sede se encuentra en Foster City, California. Gilead cedió los derechos de fabricación y de comercialización a la empresa multinacional suiza Roche, la cual le revierte el 22% de los beneficios anuales por las ventas de Tamiflu.

Es interesante notar que Donald Rumsfeld, el ex-secretario de Defensa del presidente George W. Bush y uno de los principales instigadores de la invasión ilegal de Irak (25), fue presidente de Gilead Siences Inc. desde diciembre de 1997 hasta hacerse cargo del Pentágono en 2001, y conserva un importante paquete de acciones.

Una de las primeras medidas de Rumsfeld cuando asumió su cargo en el gobierno fue declarar el Tamiflu de uso obligado en el seno de las fuerzas armadas (26). Las ganancias de Roche y de Gilead –y por consiguiente el enriquecimiento personal de Donald Rumsfeld– se dispararon. Las acciones de la empresa se vieron también altamente beneficiadas en Bolsa a partir de 2003, cuando surgieron en Asia las amenazas de epidemias del Síntoma Respiratorio Agudo Severo (SRAS) y del virus H5N1 de la gripe aviar.


Fascinados por la teoría del complot, algunos han llegado a deducir que el detestado Rumsfeld debe estar implicado, de una manera u otra, en el surgimiento de estas epidemias y en particular en la aparición del nuevo virus mutante A(H1N1).



Es poco probable. La principal responsabilidad de esta grave amenaza sanitaria reside en la industrialización delirante de la producción pecuaria. El despiadado sistema de cría intensiva ha transformado radicalmente el sector. Hoy se parece más a la industria petroquímica que a la feliz granja familiar que aún describen los manuales en las escuelas (27). En 1965, por ejemplo, había en Estados Unidos 53 millones de cochinos repartidos entre más de un millón de granjas; ahora hay 65 millones de cerdos concentrados en sólo 65.000 explotaciones. En España hay actualmente 25 millones de cerdos (más de medio cerdo por habitante…), el 92% de ellos criados en explotaciones intensivas semejantes a las de las mexicanas Granjas Carroll de La Gloria. Se ha pasado en poco tiempo de las porquerizas caseras a infiernos concentracionarios en los que se hacinan, en medio de la hediondez y bajo calores asfixiantes, decenas de millares de animales que intercambian virus patógenos con gran intensidad.

Ese tipo de ganadería inhumana, intensiva y productivista, que desanimaliza al animal y lo considera como un mero “producto industrial”, un simple “material” que da carne y procura beneficios financieros, es el culpable de la pandemia en curso (28). Cuando, por los propios excesos de empresarios insensatos, ese depravado modelo revienta, el desastre sanitario amenaza con afectarnos a todos…



1 AP, 6-5-09.

2 Austin American-Statesman, 13-5-09.

3 “Smithfield Foods Reaffirms No Incidence of A(H1N1) In Any of Its Herds or Employees”, http://investors.smithfieldfoods.com/releasedetail.cfm?ReleaseID=381309

4 “Influenza porcina: un sistema alimentario que mata. La industria de la carne desata una nueva plaga”, www.grain.org/articles/?id=49

5 http://cruzrojoepidemiologia.wordpress.com/

6 Bernice Wuethrich, “Infectious Disease?: Chasing

the Fickle Swine Flu”, Science, vol. 299, n° 5612,

marzo de 2003.

7 La Organización Mundial de la Salud también alertó, en 1999, de un posible brote de gripe porcina en México y recomendó crear laboratorios para desarrollar tratamientos de inmunización, con el objetivo de garantizar la disponibilidad de vacunas. A pesar de esas advertencias, México sigue sin poseer la infraestructura para desarrollar y producir vacunas contra el virus de gripe porcina. Peor aun, el Gobierno federal desmanteló dos institutos especializados y dejó de invertir en la creación de productos biológicos.

8 www.agenciamn.com/index.php/De-Pe-a-Pa/

Mexico-sabia-de-la-amenaza.html

9 Esta firma opera en Francia, Portugal, Bélgica, Holanda y Alemania. En Francia controla los grupos Aoste (marcas Calixte, Cochonou, Justin Bridou) y Jean Caby.

10 Sus principales accionistas son: Smithfield Foods (37%), Oaktree Capital (24%), Pedro y Fernando Ballvé (12%), la familia Díaz (5%), Caja Burgos (4%), QMC (2%) y el grupo Fuertes (2%).

11 Fortune, 28-5-08, http://money.cnn.com/magazines/

fortune/fortune500/2008/snapshots/728.html

12 www.hrw.org/reports/2005/usa0105/resumen_sp.pdf

13 F. William Engdahl, “Cerdos voladores, Tamiflu y granjas industriales”, 3-5-09. (Traducido del inglés por Felisa Sastre, www.lahaine.org/index.php?p=37648)

14 Luis Hernández Navarro, “Las ciudades de cerdos de Smithfield”, La Jornada, México, 12-5-09.

15 La Jornada, México, 5-4-09.

16 http://impreso.milenio.com/node/8559659

17 “Pandemic Potential of a Strain of Influenza A (H1N1): Early Findings”, Science, 11-5-09.

18 www.veratect.com/media.html

19 Ignacio Ramonet, “México fracturado”, Le Monde

diplomatique, ed. Cono Sur, Buenos Aires,

agosto de 2006.

20 www.rtve.es/noticias/20090430/miembro-del-sequito-obama-muestra-sintomas-gripe/273070.shtml

21 The New York Times, 29-4-09.

22 www.abc.es/20090430/nacional-sociedad/todo-

empezo-edgar-20090430.html

23 Véase nota 17.

24 http://healthmap.org/nejm/

25 Véase Ignacio Ramonet, Irak, Historia de un desastre, Debate, Madrid, 2005.

26 Ernesto Carmona, “La influenza porcina ¿beneficia al Tamiflu de Donald Rumsfeld?”, www.rebelion.org

27 Mike Davis, “La gripe porcina y el monstruoso poder de la gran industria pecuaria”, www.sinpermiso.info/textos/index.php.?id=25258

28 Carlos Martínez, “Una multinacional americana es denunciada como culpable del brote de la gripe porcina”, www.rebelion.org

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El 64% de los médicos sufre insultos y amenazas y un 11% ha sido agredido

sábado 4 de abril de 2009 13:17

foto: www.elconfidencial.com

Nuevo estudio español
Agresiones contra médicos

Journal of Occupational and Environmental Health.

En el 85% de las agresiones fueron perpetradas por los pacientes. 

El 64% de los médicos españoles ha sufrido amenazas, coacciones e insultos, mientras que un 11% ha sido víctima de agresiones físicas y un 5% las ha sufrido en más de una ocasión, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Zaragoza y publicado en el último número de la revista International Journal of Occupational and Environmental Health.

Además, según muestra el estudio, en el 85% de los casos las agresiones fueron perpetradas por los pacientes, aunque este porcentaje es más bajo en el servicio de Urgencias, donde un 27,3% de los agresores resultan ser los acompañantes del paciente. Asimismo, se observa que un 21% los agresores están afectados por un trastorno psíquico o deterioro cognitivo y en un 5,7% se encontraban bajo los efectos de alcohol o de drogas.

En cuanto a los motivos de la agresión, en un 58% de los casos estuvo relacionada con el tiempo de espera, seguido de discordancias en la concesión de la baja (15%) o en la prescripción de medicamentos (10%).

De la misma manera, las cifras de altercados son superiores en los grandes hospitales que en los centros pequeños, y alcanzan valores muy elevados en servicios como Urgencias y Psiquiatría. Como explica el Dr. Santiago Gascón, autor principal del estudio, “los datos muestran la verdadera dimensión de una violencia que está infradenunciada”.

El trabajo se llevó a cabo con 1.845 participantes –un 64,2% mujeres–, con una medida de edad de 42,8 años. Asimismo, un 33,5% de los consultados eran médicos, un 47,5% profesionales de enfermería, un 7,9% personal de administración, y el resto personal técnico, directivos y celadores.

Sin denuncias

Los datos contrastan con el hecho de que sólo ocho profesionales de este estudio denunciaran la agresión sufrida, mientras que no hubo ninguna denuncia por episodios de amenazas o insultos. No obstante, advierte de que “se quejan de que en la legislación de las distintas comunidades no se dedique la misma atención a los derechos del profesional que a los derechos del paciente”.

Además, como añade el Dr. Gascón, “cuestionan que entre las obligaciones figure que deben mostrar respeto hacia las instalaciones y objetos de los centros, pero no se dedique ni una línea a observar respeto a la dignidad de quien le atiende. La realidad es que existe una violencia menos grave, insidiosa y continua de agresiones físicas, de comportamientos amenazantes y de agresiones verbales que no se denuncian por considerarse de menor importancia, pero que pueden perjudicar la salud de los profesionales y la calidad asistencial”.

Por todo ello, como concluye el investigador, “teniendo en cuenta que la proporción de mujeres en el medio sanitario suele superar el 60%, no se observó relación entre las agresiones físicas y el hecho de que el agredido fuera hombre o mujer. Sí se observó en la variable de amenazas, con un claro predominio de víctimas de sexo masculino y de mayor grado jerárquico”.

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Gordos y pobres

13:13

01 ABR 09 | Escepticemia por Gonzalo Casino

Sobre el gradiente socioeconómico del sobrepeso y la obesidad.

Jano.es

De la obesidad ya se está hablando mucho, pero se va a hablar cada vez más. Catalogada como una de las epidemias emergentes del siglo XXI, es ya uno de los grandes temas de debate en salud pública. Poco a poco ha ido tomando cuerpo como segundo gran riesgo evitable, después del tabaquismo, y ha empezado incluso a robarle protagonismo en la escena de la salud pública; pero no porque el problema del tabaquismo esté ya solucionado, ni mucho menos, sino porque el de la obesidad apenas empieza a entenderse y todavía no están bien ponderados todos los factores implicados ni evaluadas las medidas para hacerles frente. Aunque la obesidad tiene un componente genético, el ambiental se perfila con diferencia como el más influyente para entender en su conjunto el constante crecimiento del exceso de peso en los países occidentales, especialmente en las capas sociales más desfavorecidas. Lo cierto es que hoy abundan más los gordos entre los pobres que entre los ricos.

La escasez de recursos económicos y de educación están sobradamente documentados en casi todos los países de nuestro entorno como factores decisivos en la aparición de la obesidad. Hasta cierto punto, la pobreza y la ignorancia pueden considerarse como causantes del exceso de peso. Hay muchas posibles explicaciones a la existencia de este gradiente socioeconómico de la obesidad, desde la localización de una vivienda y el urbanismo a las condiciones de trabajo, pero una de las más nítidas es que los alimentos que favorecen la obesidad son más baratos que los más saludables. Aunque lo que importa es el conjunto de la dieta, el coste de los productos hipercalóricos y obesogénicos es inferior al de los productos frescos (en general, más saludables). Para una familia de economía precaria es más fácil alimentarse con productos de alta densidad calórica y menor valor nutritivo que con productos frescos y de la huerta. Con los precios actuales, tomar cinco raciones diarias de frutas y verduras, como recomiendan las autoridades sanitarias, puede ser un lujo prohibitivo para algunas economías familiares. Comer mal es más fácil y asequible que tomar una dieta saludable, sobre todo si el nivel de educación no favorece una buena elección y combinación de alimentos saludables y a la vez no demasiado caros.

La calidad de la dieta está íntimamente asociada al nivel socioeconómico; pero cabe preguntarse si es más determinante el nivel de renta o el de educación, como apuntan Alejandro Rodríguez Caro y Beatriz González López-Valcárcel en su artículo El trasfondo económico de las intervenciones sanitarias en la prevención de la obesidad, publicado en el número de enero-febrero de 2009 de la Revista Española de Salud Pública. La respuesta no está clara, como tampoco lo están las medidas más eficientes y coste-eficientes para abordar la obesidad. Lo que si parece claro es que todas las medidas que favorezcan la educación y la igualdad son a la postre una buena política contra la obesidad.

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El dinero puede provocar una costosa adicción

miércoles 1 de abril de 2009 14:11

Estudios muestran que actúa en el cerebro como si fuera una droga.


La Nación

LONDRES.- "Plata", "dinero", "guita". Uno podría pensar que son sólo palabras, pero conllevan una misteriosa fuerza psicológica. Con sólo paladearlas durante unos momentos, se convertirá en una persona diferente. Pensar en palabras asociadas con el dinero parece hacernos más independientes y menos inclinados a ayudar a los demás.

Y todavía hay más: manejar efectivo puede disminuir, incluso, el dolor físico. Según distintas investigaciones, el dinero tiene un potente efecto psicológico que sólo ahora empieza a estudiarse.

Nuestra relación con el dinero tiene muchas facetas. Algunos parecen adictos a acumularlo, mientras que a otros les resulta imposible ahorrar para el futuro. Con nuevos estudios centrados en este punto, se encontró que algunos cerebros reaccionan como lo harían a una droga, mientras que otros, como frente a un amigo.

Algunos sugieren que el deseo de dinero se puede dinero se puede confundir con nuestro apetito. Y, por supuesto, como tener mucho dinero se traduce en que puedes comprar muchas cosas, es un sinónimo virtual del estatus. Tanto que perderlo puede causar depresión e incluso suicidio. Por eso, un atisbo en la psicología del dinero tal vez puede mejorar la manera en que nos relacionamos con él.

Esto es todavía más extraño cuando se considera qué se supone que es el dinero. Para los economistas, es sólo una herramienta para el comercio, para hacerlo más eficiente. Igual que un hacha nos permite cortar árboles, el dinero es esencial para la creación de los mercados que, según dicen los economistas, fijan precios desapasionadamente, a cualquier cosa, desde una hogaza hasta un cuadro de Picasso. Sin embargo, el dinero crea más pasión, estrés y envidia que cualquier hacha o martillo. Aparentemente no podemos manejarlo racionalmente, pero ¿por qué?

Valores relativos
Incluso como un simple medio de intercambio, el dinero puede tomar una cantidad de formas desconcertantes, desde retazos de corteza y plumas hasta monedas de oro, billetes de diferentes nacionalidades o datos en la computadora de un banco, la manera más fría y desapasionada de concebirlo.

En vez de tratar el dinero simplemente como una herramienta a ser empuñada con precisión, permitimos que penetre en nuestra mente y accione antiguas áreas emocionales de nuestro cerebro, en la mayoría de los casos con resultados imprevisibles. Para entender cómo esto afecta nuestro comportamiento, algunos economistas están empezando a pensar cada vez más como antropólogos evolucionistas.

Daniel Ariely del Instituto Tecnológico de Massachussets propone que la sociedad moderna nos presenta dos grupos de pautas de comportamiento. Están las sociales, diseñadas para mantener relaciones de larga duración, confianza y cooperación. Y las normas de los mercados, que se centran alrededor del dinero y la competencia, y alientan a las personas a anteponer sus propios intereses.

El intercambio comercial se ha producido a lo largo de la historia humana, con lo cual es posible que en nuestros antepasados haya evolucionado una capacidad instintiva para distinguir entre las situaciones en que hay que manejarse con las reglas sociales y las de mercado, y esto puede haber pasado mucho antes de la invención del dinero.

Sin embargo, experimentos publicados en 2007 revelaron que incluso el contacto fugaz con conceptos relacionados con el dinero nos llevan a pensar y comportarnos de acuerdo con las reglas del mercado.

Un ejemplo es el estudio que realizaron Kathleen Vohs y colegas, del departamento de marketing de la Universidad de Minnesota. Los estudiantes voluntarios tenían que armar frases con palabras no relacionadas con el dinero, como "frío", "escritorio" o "afuera", o con palabras sí relacionadas, como "salario", "costo" y "pagar". Los voluntarios que trabajaron con las palabras relacionadas con el dinero trabajaron durante más tiempo antes de pedir ayuda y fueron menos dados a ayudar a sus compañeros que los demás.

Personalidades divididas
"El dinero hace que las personas se sientan más autosuficientes -explica Vohs-. Es muy común que pongan más esfuerzo en obtener resultados personales, y también prefieren estar separados de los otros." Nuestra parte socialmente correcta puede desaprobar este tipo de comportamiento, pero es muy útil para nuestra supervivencia. "Mientras mantengamos las normas sociales y las de mercado en caminos separados, la vida trascurrirá bastante bien -dice Ariely-. Pero cuando chocan, ahí empieza el problema."

La clave es encontrar el equilibrio justo entre estos dos modelos. Muchos estudios psicológicos encontraron que existe un equilibrio en la búsqueda de las llamadas aspiraciones extrínsecas (como la fortuna, la fama y la imagen), y las intrínsecas (como la creación y mantención de relaciones personales fuertes).

"El dinero parece poseer poder simbólico como recurso social -opina Vohs-. Le permite a la gente manipular el sistema social, para conseguir lo que quiere, más allá de que les caigan bien a los demás." En términos burdos: parecería que el dinero actúa como amigo sustituto.

Los psicólogos Stephen Lea, de la Universidad de Exeter, Reino Unido, y Paul Webley, de la Universidad de Londres, creen que hay otra explicación para las actitudes obsesivas hacia el dinero: que actúa sobre nuestra mente como una droga adictiva, que le da el poder de llevarnos al juego compulsivo, al trabajo obsesivo y a la adicción a las compras. "Es una posibilidad interesante que éstas sean manifestaciones de una adicción más general al dinero", opina Lea.

Lea y Webley proponen que el dinero, como la nicotina o la cocaína, puede activar los centros de placer del cerebro. Por supuesto, el dinero no entra físicamente en el cerebro, pero puede funcionar de manera similar a la de un texto pornográfico, que puede excitar no por estímulos bioquímicos o psicológicos, sino actuando a través de la mente y las emociones.

Esto se ve en otro extraño descubrimiento. En un intento de darle una explicación evolutiva a nuestro comportamiento frente al dinero, Barbara Briers, de la escuela de negocios HEC, en París, y sus colegas decidieron estudiar si nuestro apetito por la plata se relacionaba directamente con el de la comida.

Hicieron tres descubrimientos: primero, que los voluntarios hambrientos eran menos dados a donar a la caridad que los que estaban saciados; segundo, que los que tenían grandes deseos de dinero fueron los que comieron más dulces; y tercero, que las personas daban menos dinero en un juego cuando estaban en una habitación con olores deliciosos, que cuando estaban en otra que olía de manera normal. Briers interpreta que esto indica que nuestro cerebro procesa las ideas sobre el dinero con los mismos mecanismos utilizados para pensar acerca de la comida, lo que causa que, en nuestra mente, los dos sean sinónimos.

Todavía falta entender porqué algunas personas se enloquecen a causa del dinero, mientras que otros no le dan mayor importancia. Los que lo persiguen hasta excluir todo lo demás no son necesariamente adictos. Algunos pueden ser codiciosos, y otros necesitados, personas sedientas de status o que lo utilicen para compensar sus problemas sociales. Lo que está claro es que el dinero, supuestamente una desapasionada herramienta de intercambio, provoca grandes emociones y conflictos mentales. Ya es tiempo de que los modelos de los economistas tengan esto en cuenta.

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Fibromialgia

miércoles 25 de marzo de 2009 9:13

Lesiones a nivel celular y molecular.


El País, Madrid

M. L. FERRADO

La fibromialgia afecta aproximadamente al 3% de la población, la mayoría mujeres. Entre otros síntomas, causa dolor muscular, fatiga, depresión e insomnio. Diagnosticarla puede llevar entre dos y tres años, incluso más, porque hasta ahora la única manera consiste en ir descartando todas las enfermedades reumatológicas y neurológicas que tienen los mismos síntomas. A eso hay que añadir el escepticismo y las dudas que plantea una enfermedad que no presenta alteraciones físicas visibles. Sin embargo, por primera vez, investigadores del hospital del Mar-IMIM de Barcelona han comprobado que las personas que padecen la enfermedad sí que tienen lesiones musculares, aunque sólo observables a nivel molecular.

"Hay señales sutiles de lesión, de pequeñas roturas en algunas estructuras. Sufren un continuo proceso de destrucción a nivel celular", afirma Quim Gea, investigador del IMIM. En personas sanas, este proceso de lesión-reparación ocurre cuando se practica algún deporte. En condiciones normales, tras la lesión, en la reparación muscular intervienen dos moléculas: las citoquinas IL-1 y la TNF-alfa. Ambas se encargan de regular el proceso inflamatorio y la respuesta reparadora, que en personas sanas acaba por fortalecer el músculo.

Mala reparación

Sin embargo, "quienes padecen fibromialgia se lesionan mucho y se reparan mal", explica Gea. En el músculo de los enfermos, los niveles de estas dos citoquinas se encuentran alterados, sobre todo coincidiendo con la aparición de los síntomas, añade el médico. Cuando aparece el dolor, la lesión en una persona con fibromialgia podría ser el equivalente al de alguien que hubiese hecho un maratón, explica.

¿Por qué ocurre? No se sabe, pero los investigadores creen que podría haber una susceptibilidad genética y algún detonante, como por ejemplo "algún tipo de infección que acabase por desregular este mecanismo", dice Gea. Aún será necesario investigar más, pero estos dos marcadores biológicos podrían dar lugar a nuevos métodos de diagnóstico más rápidos y eficaces. Actualmente la enfermedad no tiene cura; sólo tratamientos paliativos para el dolor. Estas dos moléculas también podrían facilitar el desarrollo de nuevos fármacos que intervengan en este proceso molecular.

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DIA INTERNACIONAL LUCHA CONTRA EL RACISMO

sábado 21 de marzo de 2009 14:12

UAFRO adhiere activamente a todas las manifestaciones de lucha y movilización que proclaman la urgencia ética y política de erradicar todas las formas de discriminación basadas en la condición social, la raza, la descendencia o el origen nacional, religioso o étnico que tengan como objetivo o efecto la exclusión, la marginalización o la dominación.

Hoy, como siempre, reafirmamos nuestro compromiso con los derechos humanos y proclamamos nuestro rechazo a toda forma de racismo, destacando, en particular, la persistencia de formas de discriminación racial que, asociadas a la discriminación de género, y la pobresa permanecen en nuestra America Latina MESTIZA.

El 21 de marzo es un día más en la activa lucha que debemos asumir contra toda forma de segregación y discriminación.

¿Por qué el 21 de marzo?
*
LA LEY DE PASO
En Sudáfrica, los colonizadores (invasores) holandeses e ingleses, para garantizar el control de la ubicación y movilización física de la población negra nativa, utilizaron instrumentos que denominaron Leyes de Paso.

La primera de ellas, fue introducida en 1809, época de la esclavitud, y se aplicó únicamente a los hombres. En 1958 se hizo extensiva a las mujeres.

¿EN QUE CONSISTIA?
En 1809 se expidió la primera de estas leyes que exigía a toda la población negra africana llevar un pase cuando estuviera por fuera de la propiedad de su dueño (amo).

Después de la abolición de la esclavitud (1834), este instrumento de control se fue sofisticando y volviendo más represivo. Todas las personas negras debían portar un documento en cual se registraba además de su lugar de residencia y trabajo, el permiso otorgado para movilizarse por fuera de estos dos sitios. La policía podía detenerles en cualquier parte y exigirles el pase; no portarlo era considerado delito grave por el cual se les arrestaba, juzgaba y condenaba a prisión. Con el tiempo, los controles se fueron reforzando mediante facultades otorgadas al gobierno para intervenir y someter las áreas de población negra, las cuales constituían menos del 9% del territorio nacional y albergaba a toda la comunidad negra que representaba el 83% del total de la población surafricana.

¿QUE PASO EL 21 DE MARZO DE 1960?

A finales de la década de los 50, las normas fueron aplicadas tan drásticamente que la población negra era detenida incluso frente a su casa, aunque el papel que los podía salvar estuviera solo a unos pasos de distancia.

Por ello, las protestas y la resistencia civil de la población negra sudafricana, sin distinción de sexo ni edades, fueron permanentes en contra de las leyes del pase, y millones de personas fueron arrestadas y torturadas, muchas veces hasta la muerte, por rebelarse a llevar consigo este documento.

Por ese motivo, Mangaliso Sobukwe, disidente del Congreso Nacional Africano y fundador del Congreso Panafricano, promovió una marcha de protesta para hacerle la guerra al pase, la que se realizó el 21 de marzo de 1960.

Toda la población negra se movilizó con fuerza en medio de las constantes amenazas y la brutal represión desatada por el gobierno. En la localidad de Shaperville, cerca de Johannesburgo, allí donde tenía más fuerza el Congreso Panafricano, la policía blanca disparó sin ninguna consideración hacia la multitud desarmada, asesinando e hiriendo a centenares y llevando a prisión a miles de manifestantes.

Esta masacre hizo que Sudáfrica estuviese en las primeras páginas de la prensa mundial. En el país se desencadenó la ira de la población negra. Mandela, uno de los líderes del Congreso Nacional Africano, quemó públicamente su pase al igual que miles de co-raciales.

A la semana siguiente, se desató una huelga general movilizando a millares de negras y negros sudafricanos, constituyéndose en la más grande respuesta contra la política de segregación racial -apartheid-. La violencia hacia la población negra continuó, la policía encarceló, torturó y asesinó a muchísima gente durante los siguientes 26 años. Sin embargo, la resistencia se mantuvo con fuerza y dignidad, logrando conseguir la abolición de la Ley del Pase en 1986.*DE AULA iNTERCULTURAL

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El sobrepeso acorta la vida

viernes 20 de marzo de 2009 17:04



18 MAR 09 | Similar al tabaco ("The Lancet")
El sobrepeso acorta la vida
Un análisis de 'The Lancet' ha revisado los datos de 57 estudios con 894.576 personas.
Los kilos de más se asocian con un aumento considerable del riesgo de muerte, según indica una investigación.

La reciente investigación, publicada en las páginas de la revista ''''The Lancet'''', demuestra que los kilos de más incrementan de forma más que considerable el riesgo de muerte.

Los autores de este trabajo, dirigidos por Richard Peto y Gary Whitlock, de la Universidad de Oxford (Reino Unido) decidieron poner en marcha su estudio al comprobar el alarmante aumento de las tasas de obesidad y sobrepeso documentadas en todo el mundo en los últimos años.

Para ello, utilizaron los registros de 57 investigaciones prospectivas realizadas principalmente en Norte América y Europa que aportaban información sobre un total de 894.576 personas.

Entre todos los parámetros disponibles, los investigadores prestaron especial atención al índice de masa corporal (IMC) de cada paciente, un indicador que se obtiene al dividir el peso por la talla al cuadrado y sirve para calcular el sobrepeso. (Se considera que un IMC superior a 25 indica exceso de peso y que, por encima de 30 existe obesidad).

Después, comprobaron cómo había sido su evolución al menos en los cinco años siguientes a esta medición. Durante ese tiempo, 15.996 participantes fallecieron.

Los resultados de su trabajo pusieron de manifiesto que las personas cuyo índice de masa corporal oscilaba entre 22,5 y 25 presentaban las tasas de mortalidad más bajas de la muestra.

Además, los investigadores comprobaron que, por encima de ese rango, cada aumento de cinco puntos en el índice de masa corporal se asociaba con un incremento del 30% en el riesgo de muerte por cualquier causa, si bien las enfermedades vasculares eran muy comunes en el registro.

"Evitando subir de un índice de masa corporal de 28 a uno de 32, una persona a principios de la mediana edad estaría ganando dos años de esperanza de vida", señalan en su trabajo los investigadores, quienes remarcan que los beneficios serían aún mayores si uno se mantiene dentro de un peso considerado normal.

En sus conclusiones, los investigadores también señalan que los efectos perjudiciales de una obesidad severa son similares a los producidos por el tabaquismo.



EJERCICIO MODERADO
Cien pasos por minuto para estar sano

Controlar el ritmo del paso con un podómetro ayuda a regular la intensidad del ejercicio 
La actividad media, la ideal según los expertos, corresponde a 3.000 pasos en media hora

CRISTINA DE MARTOS

Los médicos recomiendan que un adulto se ejercite durante media hora al menos cinco días a la semana para mantenerse en forma y evitar ciertos factores de riesgo. La intensidad de esa actividad debe ser moderada. Pero, ¿cómo se mide? Un estudio publicado en ''''American Journal of Preventive Medicine'''' sugiere que el ritmo ideal es de 3.000 pasos en media hora (100 pasos por minuto).

Para cuantificar la intensidad de la actividad física los especialistas emplean una unidad llamada MET (equivalente metabólico), que se corresponde con la energía que gasta por hora una persona que está en reposo y equivale aproximadamente a una Caloría por kilo de peso. En función del consumo calórico, el ejercicio se clasifica en leve (de uno a tres METS), moderado (de tres a seis) y fuerte (por encima de seis).

El problema es que "hay pocas herramientas válidas disponibles para el público que midan el grado de intensidad de ejercicio", explican lo autores. "Muchos individuos tienen dificultades para medir el vigor con el que entrenan cuando leen o escuchan una descripción de cómo deberían sentirse en cada caso. Esto supone un reto porque los beneficios para la salud dependen de la intensidad de la actividad", añaden.

En busca de una forma sencilla de calcular el ritmo adecuado de entrenamiento, este grupo de investigadores probó la utilidad del podómetro, un aparato que mide el número de pasos. Seleccionaron a 97 adultos de origen latino (39 hombres y 58 mujeres) y los pusieron a caminar sobre una cinta mientras monitorizaban su respiración y su frecuencia cardiaca para estimar los METs que consumían.

Para un ejercicio de 3 METs, los hombres debían llevar una cadencia de 102 pasos por minuto y las mujeres de 106, aunque con importantes diferencias entre unos individuos y otros. De hecho, "el principal hallazgo de este trabajo –subrayan sus autores- es que existe un considerable margen de error al utilizar el podómetro para medir los METs al caminar en la cinta".

"No obstante, los autores creen que sus hallazgos apoyan las recomendaciones de caminar al menos 3.000 pasos en media hora cinco días a la semana", concluye el trabajo. Este ejercicio se puede distribuir también en tres sesiones diarias de 10 minutos y 1.000 pasos cada una.

"El uso de una guía simple basada en el uso del podómetro, que es fácil de recordar y medir, podría ser más eficaz a la hora de que el médico se lo transmita al paciente", ha explicado Simon J. Marshall, de la Escuela de Ciencias de la Nutrición y el Ejercicio de la Universidad Estatal de San Diego, autor del trabajo.

Estos resultados, que están en la misma línea que anteriores, son una simple recomendación, y no un criterio preciso, para ayudar a las personas a llevar un estilo de vida activo y sano.

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